ESPACIOS EN BLANCO. LA IMPORTANCIA DE PONER PALABRAS AL SILENCIO

 

 

Hace unos meses que descubrí esta novela gráfica de Miguel Francisco, casi por casualidad. La portada muestra a cuatro generaciones de hombres, rodeados de escombros. Los adultos están sentados, con las manos entrecruzadas.  Miguel Francisco, el hombre que aparece en el centro, vistiendo una camiseta con una calavera, parece compartir un cierto parecido físico con el hombre de la izquierda, pero también el mismo estado emocional que el de la derecha. La expresión de los tres es seria, con un algo de resignación y de no poder hacer. A la derecha del padre, un niño con ojos enormes, que parece no pertenecer. El tiempo y el espacio lo separan, definitivamente de esa España en blanco y negro. ¿Qué puede tener en común ese niño de expresión dulce, nacido en Finlandia, con su abuelo o su bisabuelo? ¿Puede ser que ese niño haya heredado los traumas no resueltos de esos hombres y que ese paisaje de destrucción siga estando presente en su vida y en la de las generaciones posteriores, de un modo inconsciente?

 

 

 

ESPACIOS EN BLANCO

 

 

 

 

 

La propuesta del autor de esta obra autobiográfica es llenar los espacios en blanco de su historia familiar, esos “silencios que cuentan más que las palabras”.  “Espacios en Blanco” surge de la necesidad de saber, para superar esa intensa sensación de vacío que le inunda por momentos y que le incapacita de alguna manera, para transmitir alegría de vivir a  su hijo.    

 

     

 

“Muchos intuimos que algo de lo que somos tiene que ver con ese pasado que está medio escondido entre silencios, confusiones, viejos miedos, dolor y olvido”

 

Antonio Damasio

 

 

 

El autor se encuentra en un momento decisivo a nivel vital, lejos de su tierra, sintiendo de nuevo la herida del destierro y aterrorizado ante la responsabilidad de asumir su paternidad. En cierto modo, intuye que ha llegado para él, el tiempo de “curar las heridas abiertas”, debido a las experiencias traumáticas vividas por su familia en la guerra y la posguerra. Y más concretamente en la posguerra, porque la verdadera guerra como le ha contado su padre vendría después, con la violencia sistemática ejercida por los vencedores sobre los vencidos, en busca de su eliminación física, desposesión material y destrucción moral.       

 

 

GUERRA CIVIL

 

 

 

 

 

Miguel Francisco decide poner fin a años de silencio y exilio interior aprehendido, para poder así liberarse del miedo, dolor y rabia, que su abuelo y su padre no pudieron expresar. Y también de la culpa, por haber sido testigos mudos de tanta violencia a su alrededor. Y es así, como poco a poco, va contando la historia de su bisabuelo, de su abuelo, de su padre y de él mismo, descubriendo las conexiones inconscientes que muchas veces tenemos con las personas que nos precedieron. Sorprende, por ejemplo, ese acto de reparación inconsciente, que le lleva a convertirse en diseñador de muchos de los personajes del famoso juego, Angry Birds”, y que de alguna manera esta conectado con un recuerdo infantil de su padre. Un recuerdo vívido del hambre y la rabia que sentía, mientras chupeteaba un higo, lo único que su abuelo le podía ofrecer como comida, en aquellos tiempos. ¡Miguel Francisco, ya adulto, triunfa ayudando a los niños a conectar con su rabia de una forma lúdica! Años más tarde, el hijo de ese niño que chupaba un higo, trabaja para que los niños puedan expresar su rabia, en vez de tragarla. ¿No os parece mágico? Pero, ese acto de reparación no parece ser suficiente. El autor necesita contar la historia completa para sí mismo, para su padre y para su propio hijo. El autor dice:  “Un día quizás te preguntarás cosas, como quién era tu padre, ese tipo que hablaba un idioma tan raro, o quiénes eran tu abuelo o tu bisabuelos, que nacieron en un país no es el tuyo. Y si no estoy aquí para responder a todas tus preguntas y aclarar tus dudas, todo se perderá. Todas las historias que mi padre me contaba y las que su padre le contaba a él caerán en el olvido. Y juntos a ellas desapareceremos todos…”   

 

HIGO SECO

 

 

 

“Espacios en Blanco” es un regalo no sólo para su padre y para su hijo. Es un regalo también, para las personas que tengan la fortuna de leerlo y descubrir la importancia que tiene a nivel individual, familiar y social sanar las heridas del silencio. 

 

 

 

¿Cuál es el motor de tu búsqueda genealógica? ¿Sientes que hay demasiados espacios en blanco en tu historia familiar? ¿Qué sabes de la intrahistoria de tu familia? ¿Qué cosas no sabes?  

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