LAS FICHAS DE MORTALIDAD. UN INTERESANTE RECURSO GENEALOGICO

 

 

¿Sabéis, cuál es uno de mis archivos favoritos? Pues, sin duda, el Archivo Histórico Provincial de Lugo. Lo que más me gusta, es el horario ininterrumpido, el espacio diáfano, las sillas cómodas y los lápices afilados, listos para ser usados. Las personas que allí trabajan , sirven legajos, libros y otros documentos, con asombrosa diligencia. Me encanta investigar, en este lugar.

 

 

 

Aunque debo reconocer que las genealogistas somos minoría, ya que la mayor parte de las personas que acuden a este archivo, lo hacen buscando información catastral. Por los planos desplegados en las mesas y las fotos aéreas, les conocerás.

 

 

 

La casualidad quiso, que pasase el día de mi cumpleaños allí, primero investigando para otras personas y después para mí.  Al fin y al cabo, uno de mis propósitos de año nuevo, es avanzar en mi genealogía.

 

 

 

 

 

Ya conocéis, el refrán:

 

 

“En casa de herrero, cuchillo de palo”

 

 

 

 

 

 

Hace años que busco la partida de defunción de una hermanastra de mi abuelo materno, una “desterrada” de la familia, de la que apenas se hablaba.  Después de solicitar documentos a varios registros civiles, consultar en libros parroquiales y preguntar a vecinos y familiares, nada he podido encontrar. Ahora mantengo conversaciones esporádicas con una de sus nietas, que curiosamente se llama igual que ella. Esta mujer no conoció a su abuela, ya que murió de accidente, antes de que ella naciese.   

 

 

 

Muchas veces, desde que supe de la existencia de esta “excluida”, tuve la sensación de encontrarme en un callejón sin salida. Aunque también hubo avances, como el día que descubrí que su hermana había muerto siendo una niña. O cuando la encontré, en el padrón de habitantes de  Monforte, viviendo con su marido e hijos. También cuando, hablé por teléfono con el padre de un amigo de una amiga, que recordaba vagamente que ella murió, al caerse de un carro. Pero el día, que más cerca estuve de ella, fue cuando por fin, conseguí contactar con su nieta, que ahora vive en Barcelona. A pesar, de todos esos avances, todavía no la he encontrado.

 

 

 

 

 

 

                

 

 

 

 

Así que, decidí dedicar unas horas a revisar las fichas de mortalidad, que están depositadas en este archivo. Estos documentos, ordenados por años y ayuntamientos, abarcan el período 1931-1986. En cada ficha se indican nombre y apellidos, sexo, estado civil, edad, profesión y causa de defunción.  

 

 

Ya sé que puede parecer un poco extraño, celebrar mi cumpleaños, entre fichas en las que se habla de cánceres de todo tipo, tosferina, tuberculosis, asfixias por inmersión, atropellamientos por ferrocarril, ahorcamientos,  muertes por explosión de pirotecnia, hemorragias internas e incluso por acción de guerra, en un tiempo en que la guerra, se suponía, que ya había terminado. Tengo que confesar, que esta actividad despertó mi hipocondría y ansiedad.

 

 

Hasta que apareció él. Ahí estaba, su marido, fallecido en diciembre de 1938, de neumonía, en una parroquia de Monforte de Lemos, desconocida para mí. Por fin, tenía un nuevo dato. ¡Mi tía abuela enviudó con 40 años! Seguí buscando en los años siguientes, sin éxito. Otra vez, se escondía entre las sombras. 

 

De nuevo tocaba esperar… Quizás una nueva visita a Monforte, podría ser útil.  

 

 

 

¿Conoces los fondos, que están disponibles para consulta, en los archivos del lugar donde vives? ¿Cuál es tu archivo favorito? ¿Qué información de tu familia has encontrado, en estos lugares? ¿De que murieron, las personas de tu familia?     

 

 

 

 

 

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