HISTORIAS ANÓNIMAS. TRANSEÚNTE ATROPELLADA POR UN TRANVÍA

 

 

La semana pasada mientras hojeaba los libros parroquiales de Santo André de Lourizán, mis ojos tropezaron con una anotación diferente que decía así: “Una transeúnte arrollada por la máquina del tranvía, ignorado su nombre y su procedencia”.

 

 

 

Ya sabéis, que siento debilidad por las muertes anónimas. Lo que no podía imaginar, es la riqueza de detalles de esta nota registral, que no sólo hablaba de los rasgos físicos de la mujer atropellada, sino también de las ropas que vestía. Eso me hizo pensar en cómo hemos cambiado en la forma de vestir y de morir. La modernidad nos ha traído armarios a rebosar de ropa, de usar y tirar, e impactos a velocidades imposibles.     

 

 

 

 

 

      

Foto: Francisco Zagala Pérez. 1885.  Museo de Pontevedra

 

 

 

 

 

“En el cementerio de esta parroquia de San Andrés de Lourizán, término municipal de la ciudad de Pontevedra el diecisiete de octubre de mil ochocientos noventa, se dio sepultura eclesiástica al cadaver de una mujer que fue arrollada por el tranvia a las doce de la mañana de ayer en el lugar de la Iglesia, dejandola cadaver en el acto. Se ignora su nombre y procedencia, solo parece tener cincuenta o sesenta años de edad, pelo canoso, cara redonda y blanca, vestía saya azul, chambra blanca con pintas negras, pañuelo amarillo a la cabeza y otro amarrado al cuello con cenefa blanca; también lleva para cubrirse un mantelo de tarazona castaña, se le hizo el oficio de sepultura y para que conste la firma Marcial Sueiro”. Libro de Difuntos de Santo André de Lourizán  (1859-1904).  Arquivo Histórico Diocesano de Santiago   

 

 

 

 

Los gastos del funeral, escribió el señor cura, fueron asumidos por la empresa de tranvía, “que dispuso para que al día siguiente se celebrase el acto fúnebre por el alma de la anterior desagraciada, que tuvo efecto con la asistencia de cinco señores sacerdotes”. ¡Una auténtica multitud!

 

 

Nada sabemos de si hubo indemnización a la familia de quien , “según datos adquiridos posteriormente resultó ser Maria Cambeses, viuda de la parroquia de San Salvador de Covelo, ayuntamiento de A Lama, partida de Caldelas”.

 

 

Lo que sí sabemos, es que nuestra desafortunada viuda fue arrollada por una máquina a vapor que cubría la recién inaugurada línea de tranvía, que unía la ciudad de Pontevedra con el puerto de Marín. Me pregunto qué hacía esta mujer de Covelo en Lourizán, si iba descalza y si en sus ropas había algo que delatase su condición de viuda. Quizás era la primera vez que veía un tranvía….

 

 

 

 

¿Qué sabes de la intrahistoria de las mujeres de tu familia? ¿De qué color eran sus ropas? ¿Cuántas faldas y camisas crees que tenían? ¿Llevaron luto por sus familiares? ¿Hubo alguna muerte violenta o accidental, que perviva en la memoria familiar? 

 

 

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